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Sol, mar, diversión
LIndependientemente del tipo de experiencia playera que más le guste, de seguro la encontrará en la Riviera Maya. Perfectas para la soledad, a las playas de la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an, la mayor área protegida en el Caribe mexicano, se puede llegar a través de Muyil, un antiguo puerto maya.
Apacible es quizá la mejor manera de describir Playa Jade, una de las siete bahías de Akumal y sitio perfecto para tomar el sol y nadar. Un poco más allá están las bahías de la Media Luna y la de Akumal, rodeadas por restaurantes al aire libre, puestos de souvenirs y tiendas de buceo que alquilan equipos y ofrecen tours de submarinismo. Descanse del sol abrasador en Playa Akumal, una encantadora aldea con restaurantes abiertos a la brisa y tiendas con techo de palapa que venden ropa playera y artesanías locales.
Predilecta de los aficionados al surfing es la playa de Xpu-Ha. Sin embargo, más allá de su franja de arena los visitantes encontrarán algunos restaurantes, centros de buceo y La Playa Xpu-Ha Restaurant and Beach Club, que tiene duchas, vestidores, palapas y sillas de playa.
Puede hospedarse en el fantástico Royal Playa del Carmen o al otro lado de la calle, en el Gran Porto Real Playa del Carmen, ideal para familias. Ambos tienen servicio de instructores de buceo y el Royal incluso tiene una piscina de entrenamiento dedicada a esa disciplina. Después de las clases, puede ir a Playacar que, aunque en su mayor parte es privada y pertenece a un vasto complejo de hoteles, tiene playas extensas. De vuelta a Playa del Carmen, dé un paseo por la explanada que bordea la playa, deténgase en el parquecito a jugar o a ver un show de marionetas o en un carrito ambulante para comprar un jugo de frutas tropicales salpicado con chile rojo, una deliciosa combinación dulce, fresca y picantita.
A pocos metros de la animación de tiendas, bares y restaurantes de Quinta Avenida, las playas aquí bullen de acción. Los aficionados a las descargas de adrenalina pueden volar en parapente, practicar windsurfing o montarse en una moto acuática. Hay puestos donde tejen trencitas en el pelo o hacen tatuajes de henna y también donde venden bisutería. Y no se preocupe si le da sed: en los bares de la playa hay cervezas bien frías y cocteles helados acompañados de tortillitas con guacamole fresco, hamburguesas y taquitos rellenos de camarones asados.
El Mamitas Beach Club es un popular lugar de encuentro con un restaurante, un bar y música mezclada por un DJ. Los que deseen un toque de más lujo pueden ir a Indigo Beach Club, un elegante sitio con temática balinesa que tiene camas, un bar de playa y un restaurante, música lounge y clases de yoga o tai-chi frente al mar.
Alquile una moto acuática, un banana boat o dé un paseo en paragliding (un paracaídas atado a la parte posterior de una lancha) en la divertida playa del Mahekal (antigua Shangri-La), en la parte norte del centro de Playa del Carmen.
Puerto Morelos es una pequeña aldea de pescadores con un zócalo bordeado de tiendas y restaurantes y que tiene un museo marítimo donde se exponen objetos rescatados de naufragios. Saboree un delicioso pescado fresco asado a la parrilla con ajo y mucho jugo de limón antes de ir a la playa, donde podrá alquilar equipo de esnórquel y nadar un corto trayecto hacia el Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos —que forma parte del Gran Arrecife Maya— o sentarse a tomar el sol bebiendo una deliciosa margarita helada.
Islas de ensueño
Dos islas, asentadas en medio de las aguas turquesa del litoral de Yucatán y a las que se puede llegar fácilmente en ferry, son verdaderos lugares mágicos para escaparse.
Isla Mujeres ganó su nombre en 1517, cuando los exploradores españoles descubrieron allí estatuas de Ixchel, la diosa maya de la luna. El templo de la deidad aún sigue en pie, encaramado sobre un acantilado que mira el mar en el Parque Natural Garrafón, adonde las mujeres mayas solían ir para rogar por un matrimonio fértil. Hoy día, los visitantes llegan hasta aquí para practicar buceo con esnórquel entre los arrecifes repletos de peces, para deslizarse en tirolesa por encima de las ruinas y luego irse de compras al centro comercial de la Avenida Rueda Median, en la única población de la isla.
El histórico poblado de San Miguel, en la isla de Cozumel, es famosa por sus cantinas al aire libre, sus balcones de hierro forjado rebosantes de flores, sus coches tirados por caballos y sus edificios pintados de colores brillantes. Pero esta encantadora población con aires de antaño también tiene su lado moderno. Abundan las boutiques de lujo, cadenas de tiendas europeas y estadounidenses y un número increíble de joyerías y perfumerías.
Disfrute un apacible paseo por las plazas adornadas con exuberantes plantas, pero no deje de ir al lado atlántico de la isla, más escarpado y silvestre, donde encontrará uno que otro bar con techo de palapa frecuentado por surfistas y gente que quiere alejarse de la vida mundana. Recorra las ruinas mayas escondidas en la selva o a orillas de la playa a lomo de caballo. Bucee en el Parque Chankanaab. En fin, viva las experiencias inigualables que ofrecen estas dos ínsulas.


